SAN ANTONIO DE LOS PORTUGUESES. QUINTAESENCIA DEL BARROCO MADRILEÑO.

El texto al que aquí te asomas, querido lector, apareció de forma algo más resumida en nuestro blog InvestigArt, dentro de un post colaborativo con otros blogueros y cuentas culturales de twitter (Reto Histórico, Un Sereno transitando la ciudad, Los Laberintos del Arte) a los que desde aquí agradezco el apoyo, la ayuda y sobre todo la amistad (ver post original aquí).

En el corazón del autentico Madrid de los Austrias, ese que creció de forma apresurada en los siglos XVI y XVII se encuentra el excepcional conjunto de San Antonio de los Portugueses, también llamado de los Alemanes y que es sede de la Hermandad del Refugio. Conjunto que fue decorándose en sucesivas campañas a lo largo del siglo XVII y donde podemos ver la evolución del estilo barroco. Las diferentes campañas decorativas se vieron afectadas por las dificultades económicas, lo que repercutió en el desarrollo y conclusión de las mismas así como la intervención de la Corte como promotores o mecenas. En lo arquitectónico responde a un proyecto unitario del arquitecto jesuita Pedro Sánchez.

En el gabinete de diseños y estampas de la florentina Galería degli Uffizi, se conserva un magnífico dibujo del proyecto inicial de su arquitectura, para nuestra suerte en estos días podemos verlo aquí en Madrid al hilo de la exposición “il segni nel tempo” comisariada por Benito Navarrete y con sede en las salas de exposición de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (R.A.B.A.S.F.)

La iglesia debía de adaptarse al chaflán que quedaba entre la Corredera baja de San Pablo y la Calle del Barco, por lo que se elegiría una planta elíptica. Aunque poco usual, el modelo ya se había utilizado con anterioridad en la arquitectura española. Éste de San Antonio se asemeja a la iglesia de San Hermenegildo en Sevilla. Las obras comenzarían en 1624 y se corresponderían con el modelo presentado por Sánchez, donde se plantean dos pisos, el bajo para capillas poco profundas y el superior con tribunas, pilastras pareadas separarían cada capilla, dejando entre las pilastras hueco para colocar hornacinas con esculturas. La profunda transformación en la decoración posterior de la iglesia hacen casi irreconocible el modelo del arquitecto jesuita.

A esta iglesia se le dotaría en 1631 de un retablo encargado a Juan Bautista Garrido, que fue ampliado en 1632 por Francisco Pineda, por la muerte de este último, el retablo fue concluido por Vicente Carducho, que haría cuatro pinturas con escenas de la vida del santo titular. Este retablo lo presidiría la escultura que también lo hace en el retablo dieciochesco actual, y que tradicionalmente se ha venido atribuyendo a Manuel Pereira. Además de hacerse dos retablos colaterales más con pinturas de Eugenio Cajés: Santa Isabel de Portugal y Santa Engracia.

Parece ser que hubo intención de pintar la bóveda en el nuevo estilo ilusionista de la quadratura introducido por los boloñeses Mitelli y Colonna, desde 1660 aproximadamente, dejando Michelangelo Colonna varios dibujos preparatorios. 

Este nuevo género de pintura mural ilusionista entra en la pintura madrileña vinculada a la llegada a España de los pintores boloñeses. Cuando Felipe IV manda a Velázquez a Italia, en su segundo viaje, lo hace con motivo de la decoración del Alcázar madrileño, su misión es recoger esculturas y vaciados en yeso, para decorar las salas que se crearon nuevas en palacio, tras la reforma en la fachada sur de Juan Gómez de Mora, y también para contratar a un fresquista que diera un porte más europeo a dichas salas, Felipe IV pensaba en Pietro de Cortona, pero este deniega la invitación real, y son los grandes fresquistas boloñeses, Mitelli y Colonna quienes vienen a Madrid en 1658, trayendo a la corte española un tipo de pintura que tiene gran prestigio en Italia y que se extenderá por el resto de cortes europeas, la “quadratura”. En la corte española, van ha surgir una serie de artistas de pleno barroco, que entran en el Alcázar para ayudar a los fresquistas italianos y que continuarán en España este tipo de pintura. Nombres como Ricci, Carreño, Coello o Ximénez Donoso van a utilizar la decoración de arquitecturas fingidas, y a través de este género, van a influir en el resto de las artes, como pueden ser en las decoraciones escenográficas, en las arquitecturas en piedra y en los retablos.

Mitelli y Colonna. Diseño para el techo de la ermita de San Pablo en el Buen Retiro. Museo del Prado (deposito en Museo de Historia) Madrid.

Las empresas pictóricas al fresco eran frecuentemente confiadas a la colaboración de varios pintores, Francisco Rizi (1614-1685) se asociará con Juan Carreño de Miranda (1614-1685), colaboración que comienza cuando ambos entran de ayudantes de Mitelli y Colonna en el Alcázar madrileño, en 1659, para pintar el Salón de Espejos. Parece que de los italianos aprendieron también la diferenciación del trabajo siendo Rizi el que realizara las perspectivas arquitectónicas ilusionistas, por ser un pintor con más rico sentido decorativo, mientras Carreño, por su parte, realizaría las figuras, aunque al igual que pasaba con los italianos, parece que hay una personalidad dominante en esta relación, en los boloñeses era Colonna, aquí es Rizi, quién parece que realiza las trazas de los proyectos en común, así lo pone de manifiesto Palomino, y el propio Rizi, cuando hablan de las trazas de San Antonio de los Portugueses, de la que Rizi se declara autor de la traza general, el dibujo de Rizi conservado en el museo del Prado para la historia central así lo confirmaría, pues según Palomino esta parte la realizaría Carreño. Esta fase de pintura de la bóveda se realizaría entre 1662 y 1666.  Representa una visión de una arquitectura como un falso tambor, de la cúpula elíptica trazada por el jesuita Pedro Sánchez entre 1624 y 1633, donde sitúan personajes dentro de falsos nichos, y en el centro una gran apoteosis de San Antonio. Todo este conjunto se vio alterado cuando Luca Giordano lo repintó al fresco hacia 1699, pintando las paredes con escenas de la vida del santo portugués en un estilo aparatoso y dinámico, en la bóveda retocó las columnas que eran originalmente eran lisas y que transforma en salomónicas, como nos cuenta Palomino, y el Santo que volaba en el aire, como en el dibujo de Rizi, le colocó una nube debajo.

No sabemos bien en que momento pudo intentar el pintor de origen italiano Dionisio Mantuano hacerse cargo de las pinturas de la bóveda, hay un proyecto de pintura mural conservado en el Museo del Prado que indudablemente se puede poner en relación con el techo de San Antonio, pese a que el motivo dibujado en el centro del proyecto sea un Cristo crucificado, pues se corresponde perfectamente con la arquitectura de Pedro Sánchez.

Dionisio Mantuano. Proyecto para bóveda. Museo del Prado.

A la decoración pictórica acompañaba también la escultórica, encargada en 1666 al italiano Giovanni Battista Morelli, escultor formado en Roma junto con Alessandro Algardi y que conocería a Velázquez en el segundo viaje de éste a Italia. El escultor primero trató de hacer fortuna en Francia, trabajando para el rey Cristianísimo, donde no parece que obtuviera la recompensa deseada por lo que llegará a Valencia en 1659. Obtendrá en Madrid el cargo de escultor real, sucediendo a Antonio de Herrera Barnuevo, en noviembre de 1664. Parece ser que el encargo de San Antonio viene de la necesidad de concluir la obra de decoración ante la falta de fondos para hacer toda la pintura de los muros. Por lo que se le encargaría a Morelli una serie de frisos de estuco que adornaran la cornisa del templo:

“los siette espazios de la cornisa del dicho tenplo, sobre que se mueue la bóbeda de la yglesia, que se diuide la zircunferencia del obalo entre pilasttra y pilasttra por el friso cada uno de los espazios, con vna tarjetta, dos niños y dos festones, y lo demás quw se be en el modelo elejido por los eñores de la mesa, ttodo lo qual tengo de hazer de escultura de estuquo”

Condiciones firmadas por Juan Bautista Morelli y que se hayan en el Archivo de la Hermandad del Refugio de Madrid y citadas por: Ismael Gutiérrez Pastor: “Juan Bautista Morelli en San Antonio de los Portugueses d Madrid (1668)”.Anuario del Dpto. de Historia y Teoría del Arte (UAM). vol. XIII. 2001

Estas decoraciones de Morelli, que asemejarían a modelos italianos como el friso de putti de la romana iglesia de San Ignacio, diseñados por Alagardi, y donde posiblemente trabajó Morelli; fueron eliminados en menos de treinta años para acondicionar el muro a las decoraciones pictóricas de Luca Giordano. Por lo que sólo conservamos de Morelli su trabajo para la Corte, con los estucos del despacho de Carlos II en Aranjuez (ver post de InvestigArt sobre este asunto aquí)

La intervención de Luca Giordano, pintor napolitano venido a la corte madrileña llamado por Carlos II para pintar en el Monasterio de El Escorial, se debe a la mediación y patronato de la segunda esposa del monarca, la reina Mariana de Neoburgo. Giordano que acababa de terminar sus frescos del nuevo salón de embajadores del Buen Retiro y aprovecha un recurso que había utilizado en ese salón, para las paredes finge tapices colgados en los que va desarrollando la historia de los milagros de San Antonio. En las zonas inferiores santos europeos, ya que desde la separación definitiva de Portugal en 1668, el patronato del hospital correspondía exclusivamente a los reyes. Para dar unidad al conjunto, como hemos comentado arriba, retocó la bóveda de Rizi y Carreño, repintando parte del tambor arquitectónico y la visión central.

El resultado final es un conjunto único y excepcional en el ámbito madrileño, donde podemos rastrear desde el barroco clasicista de raigambre vignolesca de su planta, pasando por el triunfo del barroco decorativo hasta el delirio apoteósico del barroco final.

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. retohistorico dice:

    comletísimo análisis y -sobretodo y se agradece- ameno de leer 🙂 BarrocoLovers !

    Le gusta a 1 persona

  2. Boro dice:

    Gracias por este artículo Cipri, una exposición muy completa y muy clara de la evolución de este espacio.

    Hace un tiempo leí que se iban a restaurar los cuadros de Carducho del antiguo retablo y que ese iba a hacer una expo con el patrimonio artístico de la Hermandad por su IV centenario, pero esto era en 2015 y no me suena haber oído nada más. ¿Sabes algo?
    En este post de facebook del IPCE se comentaba:

    Le gusta a 1 persona

    1. cipripedia dice:

      Hola Boro,
      Gracias por el mensaje. Respecto a la Hermandad del Refugio, algo he oído y pronto espero poder contar más. La cosa va a quedar en una publicación. Un saludo 😉

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