¿UNA CÚPULA FANTASMA? LA VISTA DE LA PLAZA MAYOR DE ANTONIO JOLI.

Esta semana pasada se ha presentado en el Museo de Historia de Madrid, sito en el antiguo hospicio de San Fernando en la Calle de Fuencarral, una exposición comisariada por Beatriz Blasco, que quiere ser un recorrido por la historia de uno de los espacios más emblemáticos de la capital: su Plaza Mayor, en el marco del cuarto centenario de su creación.

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Anónimo. Plaza Mayor de Madrid durante una corrida de toros. Colección Abelló.

La exposición es más que recomendable, tiene varios alicientes que así lo aconsejan, el primero es que es un recorrido de fácil lectura por su historia, pero también está lleno de obras interesantes y bellas que se imbrican a la perfección en el discurso de la exposición. Para saber más de esta exposición os recomiendo el post que le hemos dedicado en Investigart (ver aquí)

Una de estas piezas excepcionales es la fantástica vista de la plaza, pintada por el pintor Antonio Joli entre 1749 y 1754. Si algo caracteriza a Joli es la precisión, casi topográfica que tienen sus vistas. Pero vamos a acercarnos más a este fantástico pintor.

Antonio Joli (1700-1777): Vista de la Plaza Mayor de Madrid un día de mercado. 1749-1754. Óleo sobre lienzo. 780 x 1100 mm. Caserta (Italia), Palazzo Reale (Reggia di Caserta)

Antonio Joli (Modena 1700 – Napoles 1777) era hijo de Ludovico Joli y se formó en el taller del pintor Raffello Rinaldi “Il Menia”. Su maestro le incitó a viajar a Roma entorno a 1720, donde entraría en contacto con Giovanni Paolo Pannini (Piacenza, 1691 – Roma, 1765). Con este maestro se formará en perspectiva y escenografía, así como en la pintura de vistas de ciudades, el género de la “veduta” siguiendo al pintor alemán Gaspar van Vittel (Amerfoort, 1653 – Roma, 1736). Joli, una vez formado en Roma y con cierto renombre será reclamado en diferentes cortes y ciudades italianas y europeas. En ese periplo, viajará a Venecia, Londres o Madrid. A la Villa y Corte acudirá en 1749 para hacerse cargo de las escenografías del Coliseo del Buen Retiro, dirigidas por Carlo Broschi Farinelli. En este periodo madrileño pintará muchas de las vistas de la ciudad que tan fielmente reflejan la apariencia del Madrid dieciochesco de los primeros Borbones. Joli regresará a Italia en 1754 por discrepancias con Farinelli. En Italia se dedicará a las vedute, hasta que consiga la plaza de pintor de escenografías en el teatro de San Carlo de Nápoles, donde permanecerá hasta su muerte.

 

Por eso sorprende la presencia de una enorme cúpula que nos habla de la desaparición de un edificio muy singular, pero del que apenas queda memoria en Madrid, la Casa Profesa de los Jesuítas. Ante el fantástico cuadro de Joli, conociendo el estilo del pintor y sus representaciones que suelen ser precisas, nos preguntábamos algunos asistentes a qué iglesia pertenecería una cúpula tan significativa. La memoria me hizo recordar que allí estuvo el oratorio de San Felipe Neri y que por ello ahora hay una calle con tal denominación en esa parte de la ciudad. Pero no recordaba la existencia de un edificio de tal calibre.

José López. Proyecto San Felipe Neri en Madrid. Biblioteca Nacional.

La primera idea que se me pasó por la cabeza es que Joli estuviera haciéndose eco de un edificio en proyecto. Esta idea venía corroborada por el hallazgo en los fondos de la Biblioteca Nacional de un fantástico dibujo que recoge la planta del proyecto de José López, arquitecto de mediados del siglo XVIII, para un templo y convento para los oratorianos de San Felipe Neri en Madrid. En la planta se puede observar la importante presencia de una cúpula. Por lo que a priori, supuse que era ese proyecto el que estaba recogiendo Joli. Pero como bien cuenta la ficha de este dibujo en la Biblioteca Nacional, parece más que probable que este proyecto estuviera pensado para colocarse en el primitivo oratorio de San Felipe, en la calle del Prado. Por lo que dejaba de encajar con mi primera tesis, así que volvíamos al principio.

El problema con la identificación del edificio es la rocambolesca historia que lleva a que dos emplazamientos adscritos a dos órdenes religiosas diferentes puedan confundirse. Aunque parezca un galimatías, la realidad es que, en dos solares de Madrid hubo un edificio destinado primero a los jesuitas y luego a los oratorianos de San Felipe Neri, por lo que es muy fácil confundirlos. Vamos a intentar desmadejar este embrollo entre casas profesas y oratorios en la calle del Prado y la calle Mayor.

Los Jesuitas, como orden contrarreformística nueva, va a tener un papel importante dentro de las ciudades españolas, además el valido de Felipe III, el duque de Lerma, era nieto de Francisco de Borja, tercer general de la Compañía de Jesús y en pleno proceso de beatificación, por lo que quiere que en la Corte haya una fundación vinculada a su familia, donde se entierre a su abuelo. Por ello funda la primera Casa Profesa de Madrid en unas casas que tenía en la calle del Prado. Allí se colocará solemnemente el cuerpo del futuro santo en un acto al que acudió toda la Corte el 18 de diciembre de 1617.

La Casa Profesa de los Jesuitas en Madrid. Foto: Madrid Histórico.

Pero, aunque la condición de la fundación obligaba a permanecer en ese emplazamiento de la calle del Prado, la compañía de Jesús logró el permiso para trasladar la Casa Profesa a un emplazamiento más céntrico. Así el 10 de mayo de 1627, ocupaban el nuevo solar en la plazuela de los Herradores, semiesquina a la calle Mayor, en la manzana formada por la propia plazuela y las calles Mayor, Bordadores e Hileras. De este templo sabemos que tras la expulsión de los Jesuitas por el decreto de Carlos III en 1767, le fue cedido a la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri para que ubicasen su sede, trasladándose desde precisamente la calle del Prado, pues habían ocupado la misma manzana que la primitiva Casa Profesa fundada por Lerma. El templo fue derribado en el siglo XIX, para edificar una galería de cristales con mercado y en el siglo XX se abrió la calle de san Felipe Neri[1].

La Plaza Mayor. Maqueta de Madrid de León Gil de Palacio. Museo de Historia. en la zona inferior derecha se puede distinguir la cúpula de la Casa Profesa.

 

La búsqueda en los planos de Madrid, tanto del siglo XVII como del XVIII, vienen a confirmar la presencia de este templo, que en algún caso se señala y destaca por la cúpula que lo cubre.11.2

 

 

 

Así que podemos concluir que no es una cúpula fantasma, la pintada por Joli, sino que es uno de los pocos vestigios iconográficos que tenemos de la Casa Profesa de los Jesuitas, pues no será oratorio de San Felipe Neri hasta 1667. A este templo de la calle Mayor dedica unas páginas D. Antonio Ponz en su Viage de España:

“Hemos vuelto a la calle Mayor y empezaremos esta División quinta de Madrid por el Oratoria de S. Felipe Neri, que fue Casa Profesa de los Jesuitas. La fachada es de aquel estilo sin regla, ni orden, que se introduxo hácia el fin del siglo pasado, y fue principio de la depravación absoluta a que en el presente llegó la arquitectura. Lástima es que las quatro columnas de piedra berroqueña, que hay en ella, no estén mejor acompañadas; pues al fin son lo único que se puede mirar en quanto a arquitectura; bien que tienen el defecto de estar disminuidas en los tercios de abaxo, como en los de arriba: despropósito que han usado algunos arquitectos de crédito contra la naturaleza de lo que las columnas representan, que son lo troncos de los árboels. La estatua de S. Francisco de Borja sobre la puerta, es bastante buena. Debaxo se han colocado las Armas Reales. […] Los requadros en la bóveda de la Iglesia, y la Coronación de nuestra Señora en la linterna de la cúpula, son de Donoso”.

Antonio Ponz, Viage de España, en que se da noticia de las cosas más apreciables, y dignas de saberse, que hay en ella. Tomo V, Madrid, Imprenta D. Joaquín Ibarra, 1776, pp. 212 y ss.

[1] Los datos de las fechas de las fundaciones de las dos Casas profesas los hemos sacado de: Andrés Sánchez López, “La Casa Profesa de los Jesuitas en Madrid y una serie de Pinturas adquiridas por Calors III” en A. E. A., LXXX, 319 JULIO-SEPTIEMBRE 2007, pp. 275-288.

*Las imágenes de la maqueta de León Gil de Palacio del Museo de Historia de Madrid están sacadas del blog Viendo Madrid.

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